Os queremos transmitir el mal estar por la situación ocasionada por el anuncio de que se podrá retrasar la jubilación hasta los 67 años. Esto es algo que nos oprime como empleados y dilata la reposición del empleo público y su rejuvenecimiento.

Al parecer la Dirección General de la Policía, en la reunión del pasado día 25 de marzo, ha propuesto que se pueda retrasar la jubilación en dos años para todos los agentes del Cuerpo de la Policía Nacional.

En el Real Decreto-ley 7/2024, de 11 de noviembre, en su disposición final quinta, se hizo una modificación minúscula de la Ley Orgánica 9/2015, de 28 de julio, de Régimen de Personal de la Policía Nacional, permitiendo al DAO de la Policía Nacional retrasar la situación de jubilación forzosa, mientras ostentara el cargo, pasando a dicha situación en el momento en que se produjera el cese por las causas establecidas en la normativa vigente.

Sin entrar en el fondo de esta cuestión, tenemos que decir que, de esa variación, se pretende por el gobierno que sea extensiva para todos los policías nacionales en la misma situación y podamos voluntariamente “poder alargar la agonía” y seguir prestando servicio activo.

Dicho esto no vemos conveniente y se añade otro agravio más, el elevar la edad, lo cual en nuestra profesión es contraproducente y perjudicial.

Primero.

Nuestra profesión es de alto riesgo y aunque sean tareas más adecuadas a la edad, tras una carrera dilatada, el alargar la jubilación, no es la mejor opción para nadie y resalta la negativa a reducir y poner el marcador a partir de los 59 años, con 35 años de servicio y percibiendo 2.300€ netos.

Segundo.

Porque no va acorde a lo aprobado y reconocido para el resto de cuerpos policiales, excluyendo a la Guardia Civil, claro está.

El Real Decreto 1449/2018, ya estableció unos índices reguladores con un coeficiente reductor en favor de las policías locales, dependientes de la Administración Local.

Poco después fueron aprobados para los cuerpos de policías autonómicos, exceptuando el Cuerpo General de la Policía Canaria, que va en camino.

Tercero.

Todavía nuestra actividad, no se ha reconocido como una profesión de riesgo. Esto es algo que se cae por su propio peso, EquiparaciónReal, como ya sabéis lo va a llevar a instancias judiciales para obtener tal calificación, pero es desastroso que se tenga que llegar a esos términos para poder tener los mismos coeficientes que nuestros colegas de profesión. Nuestra lucha es real, por lo tanto, pronto podréis ver los resultados y os informaremos.

Cuarto.

Porque como está conceptuado el estado del bienestar social en nuestro país, el trabajo es un derecho constitucional, pero no debe de ser una cadena casi perpetua en la vida de las personas. Lo ideal es que se fomenten otras actividades para mantener esa premisa, hay una cita de Víctor Hugo que dice: “El trabajo endulza siempre la vida, pero los dulces no le gustan a todo el mundo”.

Por lo tanto, si reclamamos la igualdad en los salarios, en el reconocimiento como profesión de riesgo, también pedimos el mismo trato en la situación del pase a la jubilación y la misma pensión, que el resto de cuerpos policiales, el no hacerlo sería ir en contra de nosotros mismos.

¡JUNTOS HASTA EL FINAL PORQUE JUNTOS SOMOS INVENCIBLES!